Para qué reescribir, lo que ya está escrito... y además tan bien..., sólo resaltar:
En pocas ocasiones he podido estar tan de acuerdo con un editor, mitad corazón frío de contable, mitad corazón apasionado de letraherido.
Aquí más, de Joaquin Rodriguez, -cómo no-:
El más pragmático de los editores románticos

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada