domingo 26 de diciembre de 2010

El negocio del futuro, el trabajo artesano

!Quién lo hubiera dicho hace tan sólo cinco años! Entramos en una nueva dinámica editorial, donde la venta de dispositivos disparará a su vez la venta -y piratería-de paleolibros electrónicos destinados a esos paleoeReaders que estarán entre nosotros en estos comienzos. De hecho, creo que pensar que la tecnología se va a quedar en el estado actual de desarrollo -como le ocurrió al papel hace 500 años- es absurdo. Si bien es cierto que la industria papelera se ha desarrollado mucho desde la revolución industrial, no es menos cierto que lo ha hecho para producir más -más cantidad, más barato- y no mejor -como el papel artesano, hecho a mano, no hay nada-.1
Esto reducirá la venta de libros en papel en un porcentaje a determinar, pero si nos fijamos en el mundo de la música y/o películas, y en el caso del libro en diccionarios y enciclopedias... ver estadísticas
Si yo tuviese que recomendar a alguien una inversión en la industria gráfica -espero no tener que hacerlo, y equivocarme sobre la debacle que se cierne sobre las empresas gráficas editoriales en su forma y configuración actual- esta sería siempre en industrias artesanas. El libro se convertirá, visto como objeto y no sólo como un soporte de contenido, en un objeto de lujo, con lo que un coste de 10, 20, 30 ó 300 € en su encuadernación y/o impresión, serán irrelevantes, si el canal no es el mismo (editorial-distribuidor-librero-lector) y las comisiones entre editor y/o fabricante y lector, por lo tanto, son distintas.


1 Hay una excepción, que sólo surge en el siglo XIX con el proceso cromolitográfico y que supone la creación y desarrollo de un tipo de papel que denominado estucado, que no es más -ni menos- que una preparación superficial del papel para recibir de forma más adecuada al sistema de offset las tintas, y que permite no sólo una mejor impresión, sino un secado y acabado más rápido y duradero.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada